Como hacer que los niños beban más de medio litro de “leche” al día

Cada vez que voy al pediatra o a la gastroentoróloga, me insisten en la importancia de que el niño tome como mínimo medio litro de “leche” al día. Pero no siempre es fácil. No sé si os pasará a vosotros pero desde que mi peque comenzó a probar sabores nuevos y a comprobar toda la variedad de alimentos que hay en la cocina, la “leche”, antes base principal de su menú, ha pasado a un segundo plano.
Es cierto que el sabor de la leche de soja no suele ser igual de atractivo para los niños que el de vaca pero si la comparamos con la hidrolizada que ha estado tomando durante dos largos años la de soja es una absoluta bendición para el paladar.
Tampoco me gusta abusar de los yogures y los batidos para suplir la falta diaria de leche ya que ambos alimentos suelen ser bastante azucarados. Por tanto he puesto en marcha una serie de truquitos, que de momento me están yendo bastante bien, para conseguir que mi hijo beba el medio litro de diario de leche que se aconseja:
Durante el desayuno le lleno un tazón de “leche” con cereales o con las galletitas de Gullón, “Dibus, una auténtica revelación que me saca de más de un apuro. Entre cucharada y cucharada de cereales o de galletitas el peque va tomando bastante “leche”.
También recurro al truco de la doble pajita (¡o a veces triple) y de un sólo sorbo se suele beber un tercio del vaso.
– Como le gusta mucho el batido de chocolate pero no me gusta dárselo a diario, opto por chocolatearle la leche con Nesquik que contiene menos azúcar que un batido. Obviamente él nota que el sabor no es el mismo  pero de momento no me ha puesto muchas pegas.
– Otro truco que siempre funciona es enseñarle a mojar los bizcochos o las magdalenas caseras que le hago en la “leche”. Con una sola magdalena bien empapada ya se ha bebido la práctica totalidad de la taza

– Y si aún así todavía no lográis que beba el medio litro diario recomendado, siempre queda optar por una buena ración de bechamel en croquetas o pasta, o una buena taza de “leche” mezclada con un puré de verduras para hacer una rica crema de judías, espinacas, calabacín…. ¡o lo que se os ocurra!

¿Y vosotros? ¿Qué trucos tenéis?

11 Responses so far.

  1. Cristina dice:

    Lo cierto es que no me preocupa en absoluto.
    Cuando era la base fundamental de su dieta, pues mira, sí, era el principal alimento que la mantenía nutrida.
    Pero hoy en día, comiendo ya tanto de todo, pues nada, si no quiere, pues que no beba.
    En realidad la leche no es tan magnífica, y otros alimentos nutren más que éste, sobre todo si la consumimos rehidratada y pasteurizada; pues ya habrá perdido gran parte de sus nutrientes. Y aunque fuera enriquecida con vitaminas y calcio, el cuerpo no las asimila igual…
    Que la leche era importante cuando la alimentación no era tan variada ni tan abundante como hoy en día… en aquel entonces nos aseguraba una correcta nutrición.
    De cualquier manera, siempre que en mi consulta de pediatría me insisten en este tema, siempre hablan de la leche de vaca… No quiero imaginar la de cosas que me dirían si supieran que mi hija no bebe leche de vaca y apenas come lácteos de origen animal, más allá de un trozo de queso…

  2. Pues por increíble que parezca el mío prefiere la hidrolizada a cualquier otro tipo de leche (soja, almendras…) ¡Con lo malísima que está!

    Mi truco está mal, lo sé, pero es lo único que me funciona para que tome la cantidad necesaria de la leche que sea: dársela en el biberón… me da hasta vergüenza contarlo con los dos añazos que tiene…

  3. Silvia dice:

    @ Cristina: Me interesa muchísimo tu opinión como pediatra y me alegra saber que no te obsesiona el tema. A mí es algo que me ha metido la pediatra en la cabeza desde que cumplió los 2 años: la necesidad de beber como minimo medio litro de leche al día y confieso que a veces me preocupa el tema porque hay días en los que no consigo que lo beba.

    Hace tiempo hablé de la confusión generalizada que hay con ligar el calcio exclusivamente a la leche pues teniendo una dieta saludable y variada se cubren las dosis de calcio diarias que el cuerpo necesita, pero aún asi no cabe duda de que la leche (en nuestro caso la de soja) es una fuente importante de calcio

  4. Silvia dice:

    @ Blog del Caos: Bueno, cada una hacemos lo que podemos!! Si con ello consigues que beba leche pues bienvenido sea! No te apures por ello, ya lo dejará 😉

  5. Anonymous dice:

    Tomo nota de todo, mi hija me lleva frita, lleva unos días que no quiere leche y ya no sé que hacer con ella.

    Besos,

    Mariví

  6. A la bruja no le gusta la leche de vaca, sólo bebe de soja y yo creo que porque me ve a mí beberla, eso sí toma yogur y batidos pero tampoco demasiado.
    Cuando se destetó se lo comenté al pediatra y me dijo que si se tomaba 3 yogures al día ya estaba recibiendo el aporte de lacteos suficiente y me quedé tranquila porque aunque haya leído mil veces que la leche no e stan fundamental sigo teniendo en la cabeza ese runrun de que es importantísimo.
    Otro truquillo: cuando hago tortilla echo un chorrito de leche en el huevo batido, siempre lo he hecho porque le da un sabor más suave pero ahora con más motivo…

  7. Cristina dice:

    Uy Silvia!!! Me expliqué muy mal, yo no soy pediatra no… Quise decir en las consultas con la pediatra de mi hija…
    Siento la confusión, de cualquier manera un familiar sí que es pediatra y ha desterrado por completo de su casa y de las casas de sus pacientes la leche de vaca… Y mientras sus hijos fueron pequeños jamás le preocupó que tomaran ninguna de las alternativas, ni mucho menos exigirles una cantidad.
    Hoy en día, como bien dices, la alimentación es tan variada que la leche (sea de vaca o cualquier alternativa) ya no es imprescindible.
    Yo no me preocuparía de la cantidad que toma, si el resto de alimentos los come bien y su alimentación es variada…
    Un abrazo fuerte

  8. Silvia dice:

    @ Cristina: Muchas gracias por la aclaración, y disculpa mi confusión!

    Es cierto que con una dieta equilibrada este tema no tiene porqué preocupar lo más mínimo 🙂

  9. Silvia Díaz dice:

    @ Mariví: Ante todo te pido disculpas por la tardanza en responder tu comentario. No se el motivo por el que se me había ido a la carpeta de spam y lo he visto hoy.
    Espero que la mala racha de tu peque con la leche haya pasado pero si no ¡ojalá te sirva alguno de esos trucos!

    @ La mamá de una ruja: ¡Guapa! No sé porqué motivo no respondí a tu comentario en su día y lo lamento.
    ¡Me encanta el truco de la leche en la tortilla! Lo incluyo!

  10. olmar dice:

    Yo le daría una miradita a la leche de almendras y a la horchata. Ambas tienen calcio y decididamente saben mejor que la leche de soja. Si es por el precio, no son difíciles de hacer en casa. Si es por la proteína, no se si ya se conseguirá en España algo parecido a la leche pero de quinoa, que creo tambien tiene calcio. En cambio la de arroz se puede hacer en casa, pero creo no es muy nutritiva que digamos.

    • Silvia dice:

      A mi hijo la horchata no le gustó nada. La leche de almendras tengo miedo a dársela por tratarse de un fruto ser tan alergeno. Voy a ir introduciéndole primero trazas de almendras y otros frutos secos y poco a poco procederé a darle la leche.
      La de arroz es una leche muy ligera y efectivamente con pocos nutritientes pero siempre se puede comprar enriquecida con calcio para que tenga más aporte.
      A mi hijo la de soja le gusta. Creo que en sabor es la más parecida a la de vaca (salvando mucho las distancias claro)

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