Dejando atrás los potitos

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Este año, las vacaciones de verano han marcado un antes y un después ya que por primera vez después de 2 años, hemos podido dejar los potitos en casa.
Nunca me he atrevido a darle de comer en restaurantes, aunque fueran menús sencillos, así que siempre procuraba hacer puré casero para él. Pero este año mi hijo es más mayor, más independiente y ya empieza a mostrar su particular gusto hacia algunos sabores. Era inútil llevarme un tarro de puré, pues en cuanto veía nuestros platos se empeñaba en comer de lo mismo. Así que su padre y yo decidimos ajustar nuestros menús a sus necesidades e ir a sitios de confianza donde pudiéramos pedir un plato para el peque.
El niño ha comido pasta, arroz, pescaditos fritos, calamares, patatas fritas con pollo… y en general la experiencia ha sido buena aunque hemos vivido alguna que otra situación problemática.
  • En un restaurante, por ejemplo, le trajeron un plato de pasta con queso rallado por encima. No sé qué parte de “pasta sola con tomate” no entendió el camarero pero el caso es que tuvieron que llevárselo y hacerle de nuevo la comida.
  • En otro restaurante el camarero nos sorprendió -sin haberlo pedido- con un sorbete de helado de nata para el peque “por haber comido tan bien”. No preguntó previamente si podía dárselo y desconozco  qué le llevó a hacer algo así sabiendo como sabía que mi hijo era APLV.  ¡Menos mal que el peque no conoce todavía el sabor del helado y no le llamó la atención lo que pusieron delante de sus ojos!
  • En muchas ocasiones le han dado caramelos, bombones o chupachups al terminar de comer. La gente quiere ser amable y ven un niño pequeño comiendo fenomenal y sonriendo continuamente y ¡zas! ¡Le dan un dulce cuando menos te lo esperas!
Al margen de estos pequeños percances todo ha ido sobre ruedas y nos sentimos tremendamente felices, y aliviados, de poder salir a comer fuera de casa sin el engorro de los potitos.

4 Responses so far.

  1. Pamela dice:

    Da un gusto enorme cuando los peques quieren comer lo mismo de uno, manifiestan que se están haciendo más grandes y se sienten felices con ello.
    Felicidades!

  2. Silvia dice:

    Sí!! Es genial! Además, es un rollo tener que ir siempre con el bolso cargado de tarros de puré así que también es un alivio para las mamás!

  3. Potitos dice:

    Es una buena noticia! Tenéis que aprovechar que al niño le guste probar comida, hay quienes no comen nada de nada si no son potitos así que creo que tenéis mucha suerte!

    Un saludo,
    Marga

  4. Silvia dice:

    @ Potitos: Es fantástico cuando empiezan a probar sabores nuevos y no se niegan a comer nada. ¡Hay que aprovechar, como bien dices!

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