Psicóloga Elena Frisuelos: “La alergia de nuestros hijos no debe ser ni tabú ni obsesión”

Elena Frisuelos es psicóloga y autora de un blog llamado “Psicología para mamás”. Tiene un niño de seis años que si bien no es alérgico alimentario ni tiene problemas con la leche de vaca, por convicción y deseo de sus padres nunca la ha tomado. Debido a la dieta exenta de lácteos que sigue el pequeño, Elena conoció “Mi menú sin leche” y cuando supe de su excelente profesionalidad quise invitarla a este espacio para hacerle una entrevista sobre las alergias alimentarias en la infancia.

 

¿Qué pautas o procedimiento debemos seguir los padres / familiares de un niño alérgico alimentario para concienciarle de su alergia y del problema para su salud que puede conllevar tomar algo indebido?

Las pautas variaran mucho en función de la edad del niño. Es importante adecuar nuestro lenguaje y la información a su correspondiente edad y su capacidad de entendimiento. Tenemos que saber que el concepto de salud y enfermedad de un niño de 3 años no es el mismo que el de uno de 8 años ni por supuesto que el de un adulto.

Por supuesto hay pautas generales para hablar con nuestros hijos, sea del tema que sea, y son la honestidad (nunca mintamos a los niños por muy pequeños que les veamos), la tranquilidad y la normalización del hecho en sí.

 Muchas veces no encontramos el momento de hablar con nuestros hijos de determinados asuntos y al final lo hacemos en el momento menos propicio, en este caso, por ejemplo, después de sacarle de la boca algún “alimento prohibido”. Esta situación hace que el tema se asocie a un momento de tensión, ansiedad e incluso enfado. Por ello es mejor abordar el tema en un día tranquilo como un tema más de conversación. Evitemos que la alergia de los niños sea un tabú, aunque tampoco ha de ser una obsesión. Equilibrio es la palabra mágica

Psicológicamente, ¿afecta una alergia alimentaria a un niño de corta edad o por el contrario se interioriza como algo natural?

Le afectará más la actitud su entorno que las limitaciones alimenticias. Si los problemas de salud son tratados por su entorno de forma natural ellos lo asumirán de igual manera. A medida que crecen y se socializan los niños empiezan a hacerse conscientes de sus diferencias y será ahí cuando debamos prestar más atención, ayudándoles a entender que todos somos diferentes, por unos u otros motivos, y que eso no es malo en absoluto.

 ¿Somos las madres de niños alérgicos “sobreprotectoras” con nuestros hijos como a veces se nos acusa?

 Criticar a una madre, a mí personalmente me parece un pecado capital. Entiendo esa necesidad de proteger a los hijos de cualquier sufrimiento y daño, más cuando padecen una alergia alimenticia de graves consecuencias. Pero es cierto que la sobreprotección puede ser igual de dañina que el abandono y debemos buscar el equilibrio entre protegerles y dejarles espacio para vivir como niños que son.

¿Consideras que vivir con alergia alimentaria puede suponer para el paciente un riesgo de exclusión social en determinados acontecimientos o situaciones?

 Desgraciadamente si, aunque el alarmante aumento de alergias alimenticias hace que esta realidad sea cada vez más común y por tanto la integración sea mayor y se acabe asumiendo como algo natural.

¿Qué podemos hacer los padres / familiares para evitar que ocurran situaciones de exclusión con nuestros hijos alérgicos?

Dar a conocer el problema de las alergias alimenticias desde la normalidad y sin dramatismo. Detrás de los problemas de exclusión y rechazo hacia estos niños está el miedo. El colegio, los otros padres e incluso algunos familiares tienen un miedo atroz a que al niño le pase algo estando con ellos de ahí que se prefiera evitar al máximo el peligro excluyendo al niño de determinadas actividades. El miedo se combate con conocimiento y es responsabilidad de los padres y de los profesionales hacerlo con rigor y sin exagerar.

En caso de que nuestro hijo haya vivido una situación de exclusión o marginación a causa de su alergia (aunque esta situación sea “poco alarmante o grave” para los ojos de un adulto), ¿qué podemos decir o hacer los padres para que la autoestima de nuestro hijo no se vea mermada?

Debemos matizar este punto ya que hay veces que somos los propios padres los que vivimos determinas situaciones de forma más dolorosa que el niño. En cualquier caso hay que investigar cómo se siente el pequeño y si efectivamente se siente rechazado hay que explicarle cual es el motivo real de esa exclusión ya que el desconocimiento puede dar rienda suelta a su imaginación y ser más peligrosa que la  propia realidad. Si hablamos  con honestidad evitaremos que viva ese rechazo como algo hacia su persona. Todos debemos aprender que un NO, no es un NO a mí como persona, sino un NO a una petición concreta en un momento concreto.

En los casos en los que la alergia alimentaria supone un grave riesgo para la salud y la vida de nuestro hijo (anafilaxis), ¿cómo podemos los padres aprender a confiar en las terceras personas que cuidan a nuestros hijos? (maestros, cuidadores…)

Vivir con miedo siempre es perjudicial, tanto para adultos como para niños. Entiendo y comprendo que es muy duro sobrellevar un riesgo siempre presente pero hay que buscar la manera de poder VIVIR, porque en muchas ocasiones la vida de estos padres y niños es realmente un SINVIVIR.

 Analizándolo fríamente hay mucho más riesgo de sufrir un accidente de tráfico que de padecer un shock anafiláctico, y sin embargo montar en coche lo hacemos con total normalidad.

Sin embargo entiendo que es un tema demasiado complejo como para intentar resumirlo aquí pudiendo caer fácilmente en una simplificación dolorosa de un tema muy sensible, algo que no deseo bajo ningún concepto.

 Espero con estas respuestas haber ayudado a las familias que sufren este problema pero si quedan más dudas o alguien desea que de manera particular profundice en un aspecto en concreto podéis plantearme vuestras cuestiones y os informaré sin compromiso de mi forma de trabajar.

En un próximo post Elena atenderá las preguntas que algunos de vosotros hicísteis a través de Facebook. ¡Gracias!

4 Responses so far.

  1. […] de “Mi menú sin leche” se puso en contacto conmigo para plantearme una colaboración: ¿Por qué no abordar las alergias infantiles desde el punto de vista  psicológico?. La idea me entusiasmó. No siempre se tienen cuenta que somos un ser holístico y que aunque lo […]

  2. Marga Pino dice:

    Felicidades Silvia por este y tantos artículos interesantes que estas compartiendo con nosotros

  3. […] algunas semanas entrevistaba a la psicóloga Elena Frisuelos para saber más acerca del tratamiento psicológico y emocional que debemos llevar con nuestros […]

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