La importancia de los percentiles de peso y altura

Todos los padres en general, y los que tenemos niños alérgicos en particular, solemos estar especialmente preocupados con el tema de los percentiles. Nos obsesiona saber cómo están creciendo nuestros hijos y sobre todo si lo están haciendo dentro de la “normalidad”.
Cuando nos dicen que nuestros hijos están en un percentil 50 parece que todo es perfecto pues eso significa que están justo en la media (no destacan ni por arriba ni por abajo). Si están por encima de la media solemos verlo también como algo maravilloso pero si están por debajo es cuando nos surgen las dudas. Y es que no es fácil asumir sin preocupaciones el hecho de que tu bebé o tu hijo pequeño estén en la parte inferior de la tabla empleada para medir el crecimiento de los niños de su misma edad y sexo.
Los niños alérgicos con síntomas gastrointestinales suelen ser, al menos en sus inicios, niños muy menudos; aunque siempre habrá excepciones, lógicamente.  Su inapetencia a la hora de comer, el reflujo, los vómitos y el tipo de deposiciones que tienen les hace ir en muchos casos “justos de peso” ya que su cuerpo no asimila, como debiera, todos los nutrientes que necesita por lo que el crecimiento es algo más retardado que el del resto de niños de su edad.
Mi hijo nació con 3.700 kg. Un peso muy bueno que sin duda le salvó de sufrir males mayores ya que cuando comenzó a perder peso se quedó realmente delgadito. Pasó de encabezar la tabla de percentiles  a estar en lo más bajo de la misma y si a eso unimos el deterioro físico que sufrió en sus primeras semanas de vida hasta que fue diagnosticado de su alergia, he de reconocer que el tema  del peso me trajo grandes preocupaciones durante mucho tiempo.
Con el tiempo comprendí que no es tan importante el percentil que tenga el niño como la evolución del mismo. Un niño con un percentil bajo que se mantiene en su línea o que poco a poco va evolucionando hacia percentiles superiores no debe preocuparnos lo más mínimo.
Dejando a un lado la herencia genética de los padres (ya que si éstos son bajitos o menudos  no debemos pretender tener un niño con perceptibles altos de talla y peso), el percentil es una medida importantísima que nos hará ver si algo no marcha bien.
Como dice nuestra pediatra, los percentiles son como los carriles de la carretera y los coches que van circulando en ellos. Si vemos un coche avanzando despacio pero dentro de su carril y siempre en línea recta, no debe alarmarnos. Si en el carril de al lado hay otro coche que avanza rápidamente pero también lo hace dentro de su carril y en línea recta, tampoco tiene que preocuparnos. Preocupémonos por los coches que, deprisa o despacio, avanzan dando volantazos de un lado a otro y cambiándose continuamente de carril. Esos son los casos realmente alarmantes.
Traducido al tema del percentil lo que realmente debería preocuparnos es un percentil de peso  bajo (injustificados genéticamente) que no evoluciona o aquel que de pronto cae en picado sin justificación alguna. Estos casos son los que pueden alertarnos de posibles alergias o intolerancias alimentarias.

10 Responses so far.

  1. Aca en la argentina lso graficos estan realizados en base a bbs q toman SOLO leche comprada, pro ende si vos le das la teta siempre va a estar bajo segun ese peso…..madres preocupadas y pediatras que no usan las plantillas correctas por que no salen del ministerio de salud, una lastima

    te sigo desde argentina y muy buenas tus entradas ……

    xoxoxoxox

  2. Silvia, a mi me pasa que mi hijo siempre ha estado por debajo del 50, pero dentro de lo normal.
    Ahora lo que dice Laurita, me ha dejado pensando… con qué datos estará hecha la tabla que se usa en Chile?, ya que el pediatra me dice “la leche de vaca es solo una fuente de grasa”.
    Saludos.

  3. Yaneth dice:

    La madre de un amigo, que es pediatra, me dijo una vez que nos debe preocupar cuando los valores de la tabla oscilan mucho sobretodo. En el caso de mi peque siempre ha estado en altura por arriba del 97% pero en peso siempre por debajo del 50%. La verdad es que no me he preocupado mucho por eso porque lo está sanísimo y tanto mi marido como yo fuimos flaquísimos de pequeños. 😉

  4. Jeza Bel dice:

    Pufff…pues yo nunca he entendido el gráfico de los percentiles, la verdad que no me he preocupado mucho….yo veo a mi niña bien, así que, cuánto pese o mida me da exactamente lo mismo (es cierto, que si tuviera algún problema de alergia o similar y no engordase me preocuparía y me molestaría en enterarme del gráfico)

    Un besazo

  5. Kym dice:

    Interesante! no tenía nociones respecto a los percentiles y los bebés alérgicos. Yo he tratado el tema de los percentiles, un poco de broma, también en mi blog http://kym-casitadepaja.blogspot.com/2011/11/percentiles.html

    Lo que me sorprende es lo que comentas de que los percentiles altos pueden hacernos sospechar una tendencia a la obesidad. Mi hijo nació en el percentil 97 de peso, y por ahí ha estado siempre, ahora con 10 meses está en el 75, ya ha bajado algo, y yo creo que babjará más…pero yo la verdad es que lo veo un niño sanísimo y nunca me han dicho que fuera algo “malo” estar por arriba, ni motivo de vigilancia. Supongo que el tema es lo que comentas de la evolución, no? el nació así y por ahí está; ahora que se mueve más está adelgazando, como todos los niños.

  6. Silvia dice:

    @ Laurita: Muchas gracias por pasarte por mi blog y comentar. Ya veo que te has puesto al día, ¡te lo agradezco infinitamente!
    Desconozco si las tablas de crecimiento aquí se hacen tomando como base a bebés que se alimentan de leche materna o sólo artificial. La lógica me lleva a pensar que no se aplicará distinción alguna pero es un dato que desconozco realmente y que, como apuntas, es realmente importante.

    @ Pamela: Tienes toda la razón en decir que la leche de vaca es pura grasa. Es así. De ahí que los niños que toman leche artificial en sus inicios sean más gorditos que los que toman sólo pecho.

  7. Silvia dice:

    @ Jeza Bel: Haces muy bien en no darle importancia. Yo reconozco que sí se la he dado, y mucha. De hecho fui yo la que puso en alerta a la pediatra de que mi hijo estaba bajando de percentil en la curva de peso.
    Pero si no hay ningún problema y el niño come dentro de la normalidad, ¿para qué comerse la cabeza interpretando los gráficos?

    @ Kym: ¡Hola! Bienvenida a mi blog y grcias por comentar. No conocía el tuyo así que leeré gustosa la entrada en la que tratas este tema.
    Pues verás, mi hijo nació en un percentil muy alto de peso. Era un niño muy grande pero en seguida empezó a perder peso y se colocó en los índices más bajos de la tabla. Este descenso en la curva fue lo que nos hizo sospechar (junto a otros muchos factores) de una posible alergia alimentaria.
    En cuanto a los percentiles altos he leído varios artículos al respecto. No soy una entendida pero parece ser que los pediatras dan mucha importancia a los percentiles altos en los bebés ya que esto puede acarrearles obesidad infantil. Por si te aclara algo te pongo un dato sacado de Internet:

    •Delgadez: Debajo del percentil 5
    •Peso ideal: Entre los percentiles 5 y 85 (el percentil 50 es el promedio)
    •Con riesgo de sobrepeso infantil: Entre los percentiles 85 y 95
    •Sobrepeso: Por encima del percentil 95

    De todos modos todo hay que estudiarlo dentro de un contexto, por eso a los percentiles hay que darles, en mi opinión, la importancia justa 😉

  8. Silvia dice:

    @ Yaneth: ¡Perdona, me había saltado tu comentario!
    Es lógico. La herencia genética es un factor determinante a la hora de estudiar los percentiles.
    Tienes toda la razón en lo que dices. La oscilación es lo más importante. De ahí que no haya que preocuparse tanto por el percentil en cuestión como sí por la evolución que éste sufra.

  9. Kym dice:

    Uy, pues a mí jamás me han dicho nada de eso!!! A ver, ahora ya te digo que está en 75, pero ha estado mucho tiempo en el percentil 97 y siempre me decían que estaba muy bien. También estaba en el 90 en altura, así que supongo que estaba bastante equilibrado. De todas formas, (y perdona que sea tan insistente, pero es que me está llamando la atención el tema!), no sé, me da la sensación de que igual el riesgo de obesidad se mirará en niños de más edad, puede ser? No sé, en serio que mi hijo estaba en ese percentil y no llamaba la atención por gordo, ni mucho menos, se veía de lo más normal; aunque siempre le echaban 2 ó 3 meses más de los que tenía.

    Ah, y me he quedado también con el dato del que hablaba Laurita respecto a la lactancia materna, porque yo le alimenté sólo con leche materna los 6 primeros meses y se mantuvo en percentiles muy altos, y conozco mamás que tuvieron hijos que nacieron normalitos y que sólo con leche materna subieron mucho en los percentiles. De hecho, fíjate que en mi experiencia (totalmente poco representativa, obviamente, sólo es mi experiencia en relación a los pocos niños que conozco) los bebés que se alimentan con leche materna son más gorditos. Así que me ha llamado la atención también el dato que da Laura.

    No quiero sembrar polémica sobre nada, eh? Es sólo que me ha dado que pensar la entrada. eso querrá decir que es buena, no? 🙂

  10. Silvia dice:

    @ Kym: ¡No te preocupes, no siembras en absoluto polémica y cualquier comentario es siempre bien recibido!. Particularmente me siento muy halagada de que comenteís en mis posts, tanto si estais de acuerdo como si no porque para eso los escribo :-). Muchas gracias de nuevo por pasarte.

    Tú lo has dicho, tu peque no es un niño gordo sino grande que es distinto. Por lo que dices es un niño totalmente proporcionado en peso-altura. Lógicamente no es lo mismo un niño muy bajito de talla y muy alto de peso (que le hará más propenso al sobrepeso) que un niño totalmente proporcionado.

    El mío ha sido siempre al contrario, un niño muy alto de talla y delgado de peso. Si juntas ambos percentiles el resultado es un fideíllo, jejeje. Suerte que ya se está equilibrando.

    Leí que el riesgo de obesidad futura se estudia en los percentiles de niños entre 0 y 3 años. Su peso en esos momentos puede determinar su evolución futura.

    Mira, te pongo un artículo que me pareció interesante en su día y que además combina el tema del peso del que hablamos con el tipo de lactancia: http://www.bebesymas.com/alimentacion-para-bebes-y-ninos/la-obesidad-infantil-afecta-ya-a-los-bebes

    Supongo que, como en todo, cada pediatra dará una importancia diferente a este tema. La pediatra de mi hijo sí da mucha importancia al tema de los percentiles altos. De hecho, cuando mi hijo cumplió su primer año y en la revisión tuve que decirle las cantidades de comida que tomaba, ella flipó. Mi hijo siempre ha comido muchísimo pero su constitución es tan delgada que por eso pasó por alto las cantidades que tomaba. Sin embargo me dijo algo que me dio que pensar. Me dijo: “no voy a poner a tu hijo a dieta porque se percentil de peso es muy bajo, pero si fuera un niño con un percentil en torno al 80% te le habría puesto a dieta ya mismo porque eso puede desembocar en una obesidad infantil de aquí a pocos años”.

    Pero, vuelvo a decir, creo que como en todo hay que darle relativa importancia a las cosas y estudiar todo dentro de su contexto. No te preocupes, seguro que tu niño está fenomenal 😉

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *