La mala leche de España

Hace unos días leía un artículo sobre el último informe de la OCU acerca de las marcas de leche de vaca en España.
Es curioso como un alimento que hace algunas décadas suponía un pilar importantísimo en una alimentación saludable de niños y adultos se haya convertido en los últimos años en una bebida situada en el punto de mira de asociaciones de consumidores, nutricionistas y otros especialistas.
Según el informe de la OCU la leche que se consume en nuestro país ha experimentado un notable descenso en cuanto a calidad y es que las vacas, a pesar de producir más cantidad de leche que hace unos años, tiene una menor concentración de proteínas y calcio, algo que afecta directamente al consumidor final.
Es frecuente encontrar leches en el mercado enriquecidas con calcio, vitaminas o proteínas que nos hace plantearnos qué estamos consumiendo ahora y qué consumíamos antes. Es decir, ¿es necesario que un alimento que de por sí supone una gran fuente de calcio sea enriquecido con calcio “artificial”? Esto siempre me ha hecho presuponer que, o bien la calidad de la leche que consumimos deja bastante que desear o bien se trata de una estrategia de marketing de las grandes marcas para incrementar el precio del brick.
El estudio de la OCU me ha sacado de dudas y aunque en mi casa se consume leche vegetal por el problema de mi hijo, confieso que no puedo resistirme a un buen vaso de leche de vaca por lo que agradezco enormemente disponer del listado de marcas completamente desaconsejadas por la organización de consumidores.
Leyendo este tipo de informaciones empiezo a entender mejor a la gastroentoróloga de mi hijo que siempre me recuerda que aunque mi niño logre superar algún día su alergia a la leche de vaca siga apostando por las bebidas vegetales, mucho más sanas y equilibradas a todos los niveles.
¡Por cierto! Para los fans de los productos de Mercadona (entre los que me incluyo), no dejéis de leer el listado de marcas del informe. ¡Os sorprenderá!

3 Responses so far.

  1. Nereida dice:

    Yo creo que la raiz de las alergias e intolerancias es precisamente esa, la mala calidad de las leches que se consumen hoy en día. Estoy seguro que distan mucho de las leches que tomábamos en nuestra infancia, y de hecho hoy en día es muy habitual saber de alguien que padece estas sensibilidades.
    Yo me crié en un pueblo donde la lechera venía todas las mañanas con sus cántaros de lata y nos vendía la leche recién ordeñada, esa misma mañana. Esa leche había que hervirla ys acarle una capa de 5 dedos de nata que mi madre aprovechaba para hacer bizcochos. Ese era todo el proceso que sufría la leche, el hervido, y yo jamás he tenido problemas digestivos.

    Sin embargo con 18 años me fui a l aotra punta del mapa y empezamos a consumir leche de cartón, y a los dos años empecé a tener leves problemas digestivos, diarreas, retortijones después de las comidas, hasta que llegó un momento en el que no podía comer fuera porque me ponía malísima con los dolores y me podía dar algo si no había un cuarto de baño al lado. Tras hacerme pruebas para descartarme algo más grave me diagnosticaron colon irritable y una de las primeras cosas que me quitaron fueron los lácteos. La verdad es que nunca he sido de muchos lácteos pero sí hubo un cambio radical de tomar leche de vaca fresca a leche procesada, y cuando me diagnosticaron habían pasado ya al menos 3 años. El caso es que los lácteos me los quitaron porque irritan mucho la mucosa intestinal, reduje la injesta pero bueno, mi colon ya se había vuelto muy espástico y sensible, con lo que la irritabilidad se hizo extensible a muchos tipos de alimentos y comidas.

    Ahora estoy mejor porque mi cuerpo se ha habituado y se puede decir que los lácteos no me afectan como antes, pero yo no dejo de pensar que el origen de mi colon irritable fue pasar de tomar una leche de calidad a una leche mala.

    Mi hijo nació con la piel atópica y la poca leche artifical que tomaba era la hidrolizada, no conmenzó a tomar lácteos poco a poco hasta los 18 meses y ahora ya toma leche normal pero la justa y necesaria para el colacao de la mañana. Por mucho que me digan que hay que darle X leche al día yo no insisto, lleva una alimentación muy completa y hay alimentos que proporcionan mucho más calcio que la leche.

    Perdona por extenderme, vaya respuesta te he dejado… Un besote

  2. Silvia dice:

    Hola Nereida!
    Me ha encantado tu comentario y conocer tu experiencia porque demuestra que efectivamente, los estudios que se hacen sobre la calidad de la leche actual no son ninguna exageración y tú eres la prueba de ello.

    Gracias por pasarte por mi blog!

  3. […] producirse problemas respiratorios y mayor congestión nasal. Todo lo que acontece en torno a los estudios sobre la leche de vaca viene envuelto siempre en polémica y discrepancia. Lo que sí parece más o menos claro es que el […]

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