Menús equilibrados cargados de imaginación

Sean o no alérgicos, los pequeños pasan siempre por fases de absoluta inapetencia a la hora de la comida que pone a prueba nuestra paciencia e imaginación en la cocina. Si ya de por sí las mamás de niños alérgicos debemos tener la imaginación bien despierta para desarrollar a veces recetas imposibles, cuando nuestros hijos no nos lo ponen fácil con un apetito voraz el esfuerzo es doble.
  • Por ello me gustaría compartir con vosotros este post cargado de pequeños truquitos culinarios que empleo a diario para tratar de que mi hijo coma de todo (aunque no siempre es fácil) logrando así un menú lo más equilibrado y sano posible.
  • Al nene le chifla la pasta. Le doy pasta dos veces por semana. Sé que no es lo ideal y que su consumo debería limitarse a una vez por semana según las pirámides alimenticias, pero esto me permite poder acompañarlo de pescado una vez (pasta con atún, con salmón…) y de verduras la otra (pasta con brócoli, con champiñones y pimiento, con calabacín y berenjena…).
  • Las lentejas es otro plato fetiche que le apasiona pero que sólo puedo darle 1 vez por semana así que siempre, siempre, me aseguro de cargárselo hasta arriba de verduras (¡lo que se me ocurra!) que luego trituro para que no lo note. Lo mismo hago con la sopa de fideos
  • La carne en forma de filete, muslos de pollo, trocitos o guisos varios cada vez le gusta menos. Así que opto por picarle la carne (ya sea ternera, cerdo, cordero o ave) y hacérsela en forma de hamburguesa (qué devora como si no hubiera un mañana) o como acompañamiento de otro plato que le encanta, el arroz.
  • La tortilla francesa paso a hacérsela en forma de huevos revueltos mezclados con atún o gambas. ¡Se lo come fenomenal y mato dos pájaros de un tiro!
  • El pescado tampoco quiere ni olerlo pero camuflado en la pasta o en forma de barritas de merluza caseras sí se lo toma. También lo utilizo como relleno en las empanadillas o en las croquetas (croquetas de salmón o de merluza)
  • Así que he conseguido introducir semanalmente pescado, frutas, leche, todo tipo de carnes, pasta, legumbres y arroz. Si a todo esto añadimos un buen trozo de pan integral (rico en cereales) mojadito con un chorrito de aceite de oliva virgen, el resultado es un menú sano y equilibrado que el peque se toma sin rechistar.
¡Por lo tanto, cuando vuestros hijos pasen por rachas de poco comer, nada de desesperarse y hacer volar vuestra imaginación!

6 Responses so far.

  1. Qué buenas ideas!! Las tendré en cuenta si le entra la inapetencia, de momento me cone como una lima!!

  2. Silvia dice:

    Gracias!
    Es complicado a veces hacer que los peques coman de todo cuando están completamente inapetentes. A mí no me gusta forzarle a comer así que prefiero echar a volar la imaginación haciéndole menús equilibrados que puedan gustarle.

  3. Lola dice:

    Muy bueno Silvia. Tomo buena nota, yo soy un desastre en la cocina y mi peque no es que sea inapetente, es que si fuera por él se alimentaba del aire, así que abuso mucho de purés donde ahí le meto de todo, pero claro,en perjuicio de su desarrollo de mandíbula que ya tiene 2 años y medio

    • Silvia dice:

      Los purés no vienen mal cuando ya está sumamente acostumbrado a masticar y comer sólidos. Yo se los doy a mi hijo casi todas las noches porque es una buena forma de que tome verduras sin enterarse

  4. Adriana dice:

    qué trucos tan interesantes! gracias Silvia por esas ideas, serán de gran ayuda. A mi me cuesta mucho hacerlo comer y como decía otra mamá yo también sigo abusando de las papillas porque ahí le meto la carne todas las verduras que encuentro y algún cereal y carbohidrato, mi suegro dice que parece una mazmorra pero es la única forma de asegurarme que coma de todo y en buena cantidad. si le doy sólidos con el bajo peso que tiene no sé si bajaría más. mi hijo ya tiene 1año y 8 meses

    • Silvia dice:

      Bueno, no pasa nada. Las papillas y potitos de farmacia pasan estrictos controles y cumplen con todo lo que un bebé necesita. Quizá pequen de exceso de sal o de azúcar pero si es la única forma de que tomen fruta o verduras pues bienvenidos sean. ¡Al menos es lo que nos decía siempre nuestra pediatra!

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