Nuevo etiquetado de alimentos: ¿qué cambios nos ha traído?

Hace casi dos meses de la entrada en vigor del nuevo etiquetado de alimentos. Dos meses en los que, se supone, que los alérgicos alimentarios deberíamos habernos sentido más amparados, protegidos y considerados de lo que hasta ahora nos encontrábamos.

La teoría acerca de los cambios que ha introducido esta normativa la tenemos todos más o menos clara, aunque podéis leerlo con más detalle en este post que escribo para el blog El club de las madres felices, pero, ¿y en la práctica? ¿Cómo nos han afectado realmente las medidas adoptadas?

ETIQUETADO MÁS CLARO

Uno de los puntos que más valoro es sin duda el haber hecho más clara, legible y comprensible la etiqueta de los productos. Como he dicho en el artículo que he escrito para El Club de las madres felices, a los alérgicos alimentarios se nos reconoce a varios metros de distancia. Somos aquellos que se paran frente a todas las estanterías de los supermercados, mirando y remirando los productos expuestos y leyendo, casi con lupa, sus ingredientes. “¡Qué tía más rara!” –pensará quien se cruce conmigo en el pasillo del súper – “lleva diez minutos dando vueltas al envase que tiene entre manos”.

Y es que hacer la compra para un alérgico alimentario no es nada fácil. La letra de las etiquetas a veces es tan minúscula que hasta lloran los ojos intentando descifrarla para acabar, en la mayoría de los casos, devolviendo el producto en cuestión a su estantería por no tener nada claro si es apto o no para la alergia concreta que buscamos.

Con el nuevo etiquetado sí que he notado que todo se ve más claro y la información está agrupada y no dispersa por todo el paquete como ocurría antes (¡cantidad de veces me he encontrado leyendas de alérgenos escondidas en una esquina cuando ya lo había dado por apto!).

ALÉRGENOS EN PRODUCTOS NO ENVASADOS

Otro unto positivo que ha traído esta nueva ley es que la declaración de alérgenos no sólo es obligatoria para los productos envasados sino también para los no envasados y los comprados a granel. En este sentido sí he encontrado alguna diferencia:

  • Ahora puedo comprar a mi peque alguna chuchería en tiendas donde las venden a granel porque los alérgenos vienen bien diferenciados cosa que antes, salvo alguna tienda con una excelente política en este aspecto, no podía hacer.
  • También las panaderías están obligadas a informar sobre los ingredientes de sus panes y productos de bollería porque yo no sé vosotros, pero para mí ha sido siempre misión imposible conseguir una información clara sobre la composición de estos productos.
  • Y en otro establecimiento donde también he notado los cambios ha sido en la charcutería. Antes, cuando preguntabas por algún chorizo o jamón exento de proteínas lácteas, el charcutero te solía mirar con cara de póker y normalmente salían del paso ofreciéndote fiambre al corte declarado sin lactosa. La eterna confusión.

Ahora están obligados a mostrarte el etiquetado de todos los productos que venden y por primera vez he podido comprar al corte lomo o jamón curado aptos para APLV.

QUEJAS DE USUARIOS Y EMPRESARIOS

Eso sí, en el tema “trazas” seguimos igual o incluso peor que antes porque muchos consumidores se quejan de que los restaurantes informan en sus cartas sobre los 14 alérgenos declarados pero no detallan nada acerca de las trazas o directamente dicen que no pueden asegurar ausencia de ellas en ningún  plato de su menú. Vamos, más de lo mismo.

Por otro lado, los bares y restaurantes se quejan de haberse enterado de la nueva ley de forma precipitada, a través de los medios de comunicación y en plenas fechas navideñas. Las grandes cadenas sí supieron prepararse a tiempo pero los pequeños y medianos negocios no tuvieron la normativa clara hasta varias semanas después de su entrada en vigor y aún hoy siguen existiendo muchas lagunas a este respecto.

Tampoco debemos olvidar que, dos meses después de la entrada en vigor de esta nueva normativa, siguen conviviendo envases con etiquetado antiguo y nuevo pues la ley no obliga a retirar los productos puestos a la venta con anterioridad a la fecha de la ley por lo que continuarán circulando hasta agotar todas las existencias.

Mucho camino aún por recorrer pero poquito a poco vamos consiguiendo normalizar las alergias alimentarias y que hechos tan cotidianos como hacer la compra o comer fuera de casa no supongan un peligro añadido para los alérgicos.

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2 Responses so far.

  1. Aura dice:

    Como celíaca (y también APLV) te diría que vayas con cuidado con los productos a granel, por mucho que te informen de que son sin trazas. Los celíacos estamos acostumbrados a convivir con eso: el producto es sin trazas, pero su manipulación invalida su consumo. Estoy pensando, por ejemplo, en máquinas de cortar embutidos en las que antes hayan cortado algo que sí lleve proteínas lácteas, cuchillos usados para cortar otras embutidos con anterioridad y ¡¡¡ya no te digo de las cosas que están en un cesto o una caja a granel por mucho que la etiqueta diga que está libre de…!!! ¿Quién ha metido la manita ahí? ¿Cómo la llevaba? ¿Usan las mismas pinzas para las chuches sin leche que para las con leche?… Yo compro las cosas ya loncheadas y envasadas y, si no, en mi carnicería-charcutería de toda confianza, donde tienen mostradores y máquinas separados para la carne y para los embutidos y ya he hablado con ellos y tienen en cuenta mis necesidades en cuanto a manipulación (prepararme el pedido a primera hora con las máquinas y cuchillos limpios, lavarse las manos o el cuchillo si se lo pido, etc.). ¡Ah! Y ten en cuenta que a veces los embutidos están en el mismo mostrador que los quesos (sí, ya lo sé, soy un pelín paranoica y la leche no es volátil como la harina).

    • Silvia dice:

      Hola Aura,
      Gracias por tu testimonio y advertencias.
      Llevas muchísima razón en lo que dices y es que, como digo en mi artículo, las trazas siguen siendo el eterno problema de los alérgicos y con esta legislación no se ha avanzado nada en este sentido.
      Los productos a granel y productos al corte tienen ese riesgo, desde luego, y yo tampoco me fío para consumirlos diariamente porque mi hijo no tolera trazas de forma continuada. Aunque alguna traza de vez en cuando no parece tener efecto negativo en el.

      Ojalá algún día el tema de las trazas llegue a estar realmente controlado.
      Un saludo!

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