Primera prueba de provocación oral y fatales consecuencias

milk

Cuando diagnosticaron a mi bebé intolerancia a la proteína de la leche de vaca nos pusimos inmediatamente en tratamiento con un gastroentorólogo experto en alergias alimentarias del cual fuimos recibiendo pautas sobre la alimentación que debíamos seguir. Nos comentó que a los 6 meses le harían una prueba de provocación en el hospital, consistente en la toma de un biberón de leche de fórmula. Viendo su reacción sabríamos si la intolerancia perduraba o había remitido. Pero con la introducción de los cereales, a los 4-5 meses, vivimos de nuevo un episodio de fuertes vómitos. El médico asoció estos vómitos a posibles trazas de leche en los cereales (lo explico con más detalle en este POST) y tras cambiarle la marca nos retrasó la prueba de provocación oral a los 8 meses, para dar tiempo a su intestino a recuperarse del nuevo (aunque breve) daño sufrido.

Cuando mi hijo cumplió los 8 meses nos citaron a las 09.00 de la mañana en el hospital para realizarle la prueba de provocación oral. Tras hacerle las pruebas cutáneas (prick-test) con resultado negativo, le ofrecieron un biberón de 300 ml de leche de vaca -repartido en varias tomas- y nos tuvieron en observación toda la mañana. A los 45 minutos de la ingesta del biberón el peque hizo una deposición muy líquida y acto seguido comenzó a vomitar.

Llamé rápidamente a una enfermera que a su vez se fue a buscar al médico que nos estaba atendiendo. Pero en ese transcurso de apenas medio minuto, mi hijo comenzó a convulsionar dando unas arcadas que le salían de lo mas hondo de su cuerpecito, vomitando sin tregua por boca y nariz hasta acabar expulsando un líquido amarillo-verdoso y espumoso. Todo ocurrió en cuestión de segundos, fue tan rápido que no supe cómo reaccionar salvo sujetarle la cabezita que se le iba hacia atrás y llorar angustiada por lo que estaba viendo.

Dos médicos vinieron rápidamente al tiempo que mi niño se me desmayó en los brazos a causa de una rapidísima deshidratación con bajada repentina de los niveles de potasio, glucosa y sodio. Jamás olvidaré sus ojitos mirándome con horror, la piel blanca como nunca la había visto, dos surcos morados bajo sus ojos y los labios completamente desdibujados. Creo que nunca lograré quitarme esa imagen de la cabeza…

Los pediatras cogieron a mi hijo en brazos -que parecía un auténtico muñeco de trapo- y le pusieron sobre una camilla. Uno le pellizcaba la piel mientras el otro le abría los párpados y observaba su reacción a la luz. Rápidamente empujaron la camilla mientras gritaban “¡Avisa para que se preparen en Urgencias!”.

Yo corría detrás de la camilla donde iba mi niño, llorando como una magdalena mientras llamaba a mi marido y a mi madre por teléfono para contarles lo ocurrido.

Los médicos que acompañaban a mi hijo avisaron a sus compañeros de urgencias por el busca y cuando llegamos (el laberinto de pasillos se me hizo interminable) un equipo médico nos estaba esperando. Metieron rápidamente a mi niño en un box -donde no me dejaron entrar-. Fueron los minutos más angustiosos de mi vida, sin saber lo que estaba ocurriendo dentro y sin escucharle en ningún momento llorar.

Minutos después me hicieron pasar y encontré a mi hijo con una vía en el brazo y otra en el pie.  Me explicaron que mi bebé había sufrido una deshidratación severa a causa de los vómitos, lo que indicaba que su alergia a las proteínas de leche de vaca no sólo continuaba sino que ya no podía catalogarse de “intolerancia transitoria” (como lo habían llamado hasta la fecha) sino de algo mas severo.

Le pusieron 3 bolsas de suero y a última hora de la tarde le dieron un compuesto de glucosa bebida que toleró fenomenal.

A las 22.00 horas nos dieron el alta con un pronóstico más que claro: Alergia a la proteína de la leche de vaca. Nos explicaron que un porcentaje altísimo de los bebés diagnosticados como intolerantes (alergia no mediada por IgE) dejaban de serlo entre los 6 meses y 8 meses de vida (de ahí que lo cataloguen como “intolerancia transitoria”) y el resto acabarían superando su alergia antes de los 2-3 años de edad.

Así que esta vez nos tocaba esperar 🙁

Dos horas después, estando ya en casa a punto de irnos a dormir, tuvimos que acudir de nuevo a urgencias porque mi bebé comenzó otra vez a vomitar. Expulsó todo el suero oral que le habíamos estado dando desde hacía dos horas y el miedo a que volviera a sufrir un colapso ocasionado por una deshidratación nos hizo llevarle de nuevo al hospital.

Le dejaron ingresado advirtiéndonos que los componentes alérgenos perduran en el organismo de la persona durante 24 horas o más, por lo que era normal si el niño continuaba vomitando los días posteriores. Como así ocurrió.

25 Responses so far.

  1. Oh Silvia, que momentos tan angustiantes vivieron, me entristeción, recordé las primeras veces que mi hijo tomó leche de vaca, vomitó tanto y yo escuchando que era “normal”.
    Que pena.
    Hay que difundir esta condición en los niños, eseñar a otras madres que no es normal que los bebés vomiten la leche el primer tiempo.
    Gracias por tu blog.
    Saludos.

  2. Silvia dice:

    ¡Todavía hay profesionales médicos que no contemplan este mal como primera opción, y prefieren no darle importancia a unos vómitos exagerados aludiendo que es “normal”.
    Es una pena porque si se diagnosticara a tiempo se ganaría un tiempo valiosísimo además de dar una mejor vida a nuestros peques.

  3. Silvia:
    ¡Me impactaste con esa terrible experiencia!. Que susto más grande observar a tu hijito así, desmayado, y que los médicos lo llevaran a urgencias y tu sin poder saber ¡qué estaba pasando!. De todo lo malo, algo bueno, se otuvo un diagnóstico. Ahora, a encontrar aquellos alimentos que no tengan la proteína de la leche de vaca.
    Un abrazo y mucha suerte en la búsqueda!.

  4. Claudia dice:

    Por fortuna mi hija no llego a atravesar por ese tipo de reaccion tan aguda, a los 10 meses que fue diagnosticada, llevamos una dieta muy estricta, al año y medio le realizaron las pruebas cutaneas, a los 2 años otra vez seguido de las IgEs, absorcion intestinal, endoscopias y otras tantas mas… Fue complicado al principio pero luego toda mi familia nos adaptamos y nuestros habitos alimenticios cambiaron pues no haciamos distincion con mi hija, todos comiamos lo mismo… A veces creo que se come mas sano…
    Es por eso que creamos UPAL, para hacerles el camino un poco mas sencillo a todas aquellas mamas que como nosotras vienen detras… para que se sientan comprendidas y apoyadas y que sepan que camino seguir y por donde buscar…
    Y aun cuando mi hija fue dada de alta, yo sigo ayudando por gratitud a la ayuda que me brindaron en su momentos otras mamas…
    Gracias Silvia por tu contribucion a que esto sea reconocido como enfermedad y no paranoia de madres primerizas o sobreprotectoras…
    Un abrazo !!!

  5. Silvia dice:

    @Mamá Nortina: fueron, sin duda, los peores momentos de mi vida. El ver cómo mi hijo se desplomaba en mis brazos sin poder hacer nada para evitarlo me marcó.
    Al menos, como tú dices, sirvió para ponerle un tratamiento y diagnosticar su problema definitivo

    @Claudia: Pobrecina, tiene que ser muy duro hacer pasar a una criaturita de 2 añitos por una endoscopia… Al mío aún no le han hecho ninguna y no sé si se lo harán. Tenemos cita de nuevo en octubre.
    Haceis bien en comer todos lo mismo, sin distinción. ASí ella no se sentirá diferente. Nosotros también hacemos eso aunque yo no puedo renunciar a mi café con leche por la mañana.

  6. Pufff Silvia,qué duro lo que cuentas, qué momento más horrible…pero como bien dices, al menos, gracias a eso pudieron diagnosticar su problema, aunque ojalá todo hubiera pasado de otro modo…
    Muchísimas gracias por compartir todo esto con las mamás porque seguro ayudarás a más de una. A partir de hoy te tendré de referente para cuando una mami necesite ayuda sobre esto…seguro le ayudará leerte 😉
    Un abrazo y gracias!!

  7. Silvia dice:

    Gracias a tí por pasarte por mi blog y ayudar a otras madres con mi experiencia!
    Un beso

  8. Gabriela dice:

    Silvia! Que tenaz! Sabes que a mi el médico (gastroenterólogo me vivía insistiendo con esa prueba) yo me resisití lo que más pude. Al año un día antes de la prueba bendita me comí un trozo de queso y la niña vomitó esa toma. El médico lo dejó ahí y continuamos con la dieta 🙁

    Al parecer tu nene se sensibilizó mucho a esta bendita proteina 🙁 Pobrecillo! Aunque al hberla detectado a las 3 semanas les dio a ustedes y a él la posibilidad de abordar el tema lo más pronto y de la mejor manera posible!

  9. Silvia dice:

    Gabriela, de haber sabido la posible reacción que podía tener mi hijo a la prueba de provocación, ni se me hubiera pasado por la cabeza hacerle pasar por algo así.
    Confié en los médicos y en que era lo mejor para él y creo que incluso a los propios médicos les pilló de sorpresa la reacción de mi hijo.

    Si te puedo decir que aquel día fue el peor de toda mi vida. Ver como un hijo, de tan sólo 8 meses, se desmaya en tus brazos es algo que no le deseo jamás a nadie.

    En noviembre quieren volver a hacerle la prueba pero creo que retrasaré el momento lo máximo que pueda

  10. Melina dice:

    Qué angustia… te leo con la piel erizada ya que viví una situación parecida con mi hija tras la ingesta de huevo… también hizo episodios de alergia respiratoria luego de comer galletitas, pan lactal, facturas… aún no le practicaron análisis, sólo evito los alimentos que le producen mala reacción, aunque sospecho firmemente de la leche y el huevo. Es horrible la situación que se vive y lo que se siente y lo difícil que lo pone la gente como bien decís. Pero lo veo como un acto de sabiduría del cuerpecito de mi hija, ya que la leche de vaca no es para los humanos y en realidad se está alimentando muy saludablemente. Tiene 15 meses y hace un mes comenzamos un tratamiento con homeopatía, a ver si le ayuda.
    Gracias por este blog, por compartir tu vivencia y tu aprendizaje, me quedo por aquí!
    Un abrazo fraterno

  11. Silvia dice:

    Hola Melina, muchas gracias por pasarte por mi blog y comentar.
    Siento mucho lo de tu niña… Es cierto que se pasa francamente mal cuando no hay un diagnóstico claro y sólo vemos que nuestros pequeños enferman y sufren ante determinados alimentos.
    Espero que con el tratamiento de homeopatía se pueda recuperar. Un abrazo

  12. […] experiencia de aquella provocación la relaté en este post y si tuviera que describirlo ahora con una palabra emplearía HORROR. […]

  13. […] pueden seros de gran utilidad ya que son dados desde la experiencia de alguien que pasó por una nefasta prueba de provocación y que nos pilló, como se dice vulgarmente, en “pañales”. Antes de mis consejos os […]

  14. […] pasaríamos a repetirle de nuevo la provocación pero no este año sino a mediados del próximo. La reacción que tuvo mi hijo en su primera prueba de provocación fue muy alarmante por lo que la especialista que le está tratando prefiere repetírsela más […]

  15. […] materna, Lactancia mixta, Leche de soja, Leche hidrolizada, Marcas, Pérdida de peso Con el diagnóstico claro de intolerancia a la proteína de la leche de vaca, comenzamos la introducción de la leche de fórmula hidrolizada, esto es, exenta de la proteína […]

  16. TANIA dice:

    Ay Silvia que horror,y que tengan q pasar por eso…y tu..pf..nuestra provocacion fue en casa,y acabamos en urgencias alas 24 horas,tenia 3 meses y confirmaron aplv no ige mediada,la siguiente provocacion la tenemos en mayo,al añito…tiemblo….enhorabuena por el blog..que pasada de informacion!!! un besazo

    • Silvia dice:

      Hola Tania! Gracias por tus palabras y bienvenida a mi blog. La verdad es que hacerles pasar por una prueba de provocación es terrible y en la cabeza de una madre hay una lucha interna porque no sabes si lo estás haciendo bien o si es algo realmente innecesario.
      Tras la segunda provocación que tuvimos este año ya he decidido que no le haré más. No quiero hacer pasar a mi niño por otra situación similar.
      Siento que a tu peque también le saliera mal. Muchísimo ánimo con la segunda! Cruzaré los dedos por vosotros 🙂

  17. […] de la leche de vaca (posteriormente, la intolerancia se convirtió en alergia, como relato en este POST). Tras nuestro paso por urgencias acudimos de nuevo al pediatra para recibir indicaciones y […]

  18. […] por fin le diagnosticaron su intolerancia me recomendaron una dieta exenta de lácteos, pero en ese momento me sentí tremendamente aturdida: […]

  19. […] Vómitos fuertes con reflejo vagal: Se producen vómitos incontrolados, fuertes y a propulsión. A veces el niño llega a vomitar incluso por la nariz y la boca al mismo tiempo. Los vómitos parecen no tener fin y el niño se pone pálido, con ojeras muy marcadas, sudoroso, labios sin color y piel fría. Cuando se trata de bebés, los vómitos fuertes causados por alergia alimentaria pueden provocar la deshidratación o la pérdida de conocimiento (como le pasó a mi peque en su primera prueba de provocación) […]

  20. […] que no estoy aterrada, confusa, aturdida… No sé si quiero que mi pequeño vuelva a pasar por la traumática experiencia de la primera vez pero, por otro lado me pregunto, ¿quién me dice a mí que no seremos los próximos […]

  21. […] y las dos provocaciones positivas que le han hecho han pasado por vómitos abundantes hasta la deshidratación, hipotensión, tez pálida, labios desdibujados y profundas y marcadas […]

  22. Lo he pasdo realmente mal, leyendo este post..No me imagino lo mal que lo tuviste que pasar. Lo que no entiendo es porque no estaban preparados en ese mismo sitio para esa reaccion y no tener que ir corriendo a urgencias. Cuando a Guille le hicieron la desensibilizacion del huevo (que no superó) lo hicimos al lado de urgencias y con todo preparado para que si alguno de los que testaban haciendo la prueba le daba una reaccion fuerte.
    Yo le di el pecho a Guille de manera normal e incluso yo be bia mas leche de la habitual en mi porque mi madre estaba todo el tiempo bebe leche, no bebes agua, bebe leche. Pero nunca vomito ni le sentó mal. Fue un dia que al no coger peso sufieciente con el pecho a los 9 meses le añadimos leche de formula y no llego a probarla pero donde le deba la tetina le salia un habon gigante

    • Silvia dice:

      La segunda vez que le hicieron la prueba ya estábamos en urgencias pero en la primera creo que les pilló “en pañales”. El Hospital es enorme y aunque estábamos relativamente cerca de urgencias no es lo mismo hacer la prueba en la consulta del pediatra que en un box de urgencias. Da mucha más tranquilidad saber que van a actuar en milésimas de segundo si se pone mal la cosa.

  23. si dice:

    se que hace tiempo de esto pero superó tu hijo la alergia?

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