Marcas sin leche de vaca: Salsa bechamel

No soy una estupenda cocinera, más bien una cocinera,“a secas”, que trata de hacerlo lo mejor que puede con un niño que es de poco comer. A menudo he compartido con vosotros los trucos que empleo para camuflar verduras, pescado u otros alimentos imprescindibles en la dieta diaria de mi hijo. Y hoy me gustaría compartir también un producto que me ha dado mucho juego en la cocina y sobre todo que me ha ahorrado una gran cantidad de tiempo.

Se trata de la salsa bechamel Gran cucina hecha a base de leche de soja, sin lácteos ni trazas y lista para consumir. Viene en formato de 500 ml y es tan suave, con una textura y un sabor tan agradables que nada tiene que ver con la que hago en casa, por mucho mimo que quiera ponerle.

Hoy la he usado para añadirla a la pasta con carne que hemos comido. No es espesa ni pegajosa y una vez mezclada con la pasta no deja sensación de “apelmazamiento” como puede ocurrir con otro tipo de salsas. A mi hijo le ha encantado y lo mejor de todo es que con este plato tan completo, y que él se come tan bien, me he asegurado de aportarle una pequeña cantidad de calcio, que nunca viene mal.

La semana pasada empleé esta bechamel para hacer unas croquetas de bacalao. Una vez cocinado el pescado añadí la bechamel y un par de cucharaditas de harina para espesar más la mezcla de cara al amasado final. ¡Me quedaron unas croquetas de profesional!

Ya he comentado en alguna ocasión lo poco que nos gusta a mi marido y a mí la leche de soja. Ninguno de los dos acompañamos al peque en su dieta diaria y cuando he hecho recetas que requerían de salsa bechamel generalmente hacía dos tandas, una con leche de soja para el niño y otra con leche de vaca para el resto. Os podéis imaginar el lío que montaba en la cocina: un montón de cacharros, higiene extrema, cocinado aparte, doble de tiempo… y todo para satisfacer los paladares de todos los miembros de la casa.

Con esta salsa ya no hace falta hacer distinciones porque el sabor nos ha encantado a todos. Es tan suave que es imposible que no guste.

Os la recomiendo al 100% y por si os interesa, la podéis encontrar, en tiendas especializadas. ¡Seguro que os encantará!

 

Importante: ¡No pretendo hacer publicidad de ninguna marca en concreto! Tan sólo comparto las marcas que funcionan en la alimentación de mi hijo.

Si eres alérgico o tienes un niño con alergia a la proteína de leche de vaca y quieres emplear por primera vez las marcas que comparto en este post, te aconsejo que te informes PREVIAMENTE con el fabricante si el producto es seguro para tu grado concreto de alergia o del de tu hijo.

 

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7 Responses so far.

  1. Ana Pérez dice:

    Buenas noches Silvia,

    Yo no soy alérgica a la leche, pero sí intolerante a la lactosa y te entiendo, porque me las veo negras para comprar cosas que no lleven lácteos y derivados. También tengo muchos problemas digestivos y no todo me sienta bien, por lo que muchas veces se quitan las ganas de comer.

    De pequeña era alérgica al huevo y pescado y no podía comer chocolate, miel, fresas y plátano. A veces me pregunto como lo hacía mi madre por aquel entonces.

    Muchas gracias por el consejo de la bechamel, lo probaré!!!

    Saludos.

    • Silvia dice:

      Hola Ana! Bienvenida a mi blog!
      Es cierto que hace unos años el tema de las alergias e intolerancias alimentarias debía ser una auténtica odisea. Admiro muchísimo a las madres que lidiaron con este tema e hicieron que la infancia de sus hijos fuera igual de feliz que la del resto. Hoy hay muchísimos alimentos que podemos sustituir pero hace unos años no eran tantos…
      Prueba la bechamel, te aseguro que te gustará

  2. […] Salsa bechamel vegetal […]

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