Sin leche, sin lactosa, sin gluten. Todo en uno.

“Tenemos productos sin gluten para intolerantes a la lactosa” – te responde algún profesional de la hostelería cuando les comunicas la alergia a las proteínas de leche de vaca de tu hijo. Y entonces tu cara se transforma y ya sea por hastío, enfado o resignación, no te salen ni las palabras…

Seguro que a más de uno le suena esta situación y es que resulta realmente lamentable que casi dos años después de la Ley de etiquetado de productos, aún haya hosteleros que no sepan de lo que les estás hablando llegando a poner en serio riesgo la salud de los clientes.

Ante situaciones así, trato de ser empática con la otra persona y perdonar su falta de conocimientos, pero luego pienso que aunque el tema de alergias e intolerancias no sea conocido (afortunadamente) para gran parte de la población, etimológicamente ¿qué tienen que ver las palabras “intolerancia”, “alergia”, “lactosa”, “proteínas de leche” y “gluten”? ¿Cómo es posible que haya quien encuentre relación entre ellas y las aglutine en un único concepto? ¡Realmente asombroso!

Buscando responsables

Ahora bien, llegados a este punto y con la confusión sobre la mesa: ¿de quién es la responsabilidad?: ¿Del camarero de turno? ¿Quizá del cocinero? ¿O dueño del restaurante o responsable del buffet del hotel?…

Desde mi punto de vista creo que todos son responsables de este tipo de situaciones tan lamentables. Bien es cierto que los dueños de negocios hosteleros deberían preocuparse por formar a su personal en un tema tan candente, y por desgracia, cada vez más frecuente como este, pero también creo que, como profesionales que son, los camareros, cocineros y otro tipo de personal contratado debería buscar información por su cuenta si esta no le fuera suministrada.

Esto denota la cada vez más falta de profesionalidad que hay en casi cualquier sector. Y si no, pensémoslo fríamente: si cualquier de nosotros trabajara con algún cliente que nos solicitara algún tipo de información que desconocemos en ese momento, ¿no trataríamos de aclarar sus dudas informándonos por nuestra cuenta? Así es como, a mi modo de ver, se crece profesionalmente: superándonos cada día, formándonos más y mejor e informándonos para solventar con éxito situaciones que se nos presenten.

Y vosotros, ¿qué pensáis al respecto? ¿Os habéis encontrado con alguna situación similar? ¿de quien creéis que es la responsabilidad de confusiones como estas?

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5 Responses so far.

  1. Tamara dice:

    A mi peque, APLV y alérgica al huevo, ingresada en una clínica por otra cuestión, le traen para almorzar aalmorejo con huevo y de postre un yogur… La nutricionista no sabía cómo disculparse. El problema es la ansiedad que te genera salir a comer a cualquier sitio. Yo he optado por llevar siempre su comida porque es pequeña, pero no sé qué haremos a medida que crezca

    • Silvia dice:

      Ay sí! Ya he escuchado mas de un testimonio en la linea que cuentas. ¡Es terrible que en el sitio donde más seguro se deba sentir un paciente, pueda convertirse en semejante trampa! 🙁

  2. Pilar dice:

    Pues mi hija es celíaca y alérgica al huevo. Además tiene un dermatitis severa. Haciendo dieta exenta de leche para ver resultados en su piel. Así que para mí es imposible salir a comer con ella. Un porcentaje altísimo de productos sin gluten tienen huevo. Y cuando digo que es celíaca y alérgica al huevo siempre me dicen que tienen para celíacos ( a veces sin ser cierto realmente) y cuando les pido que compruebe si tiene huevo me miran con cara de poker. Resultado, no poder salir fuera a comer. La última vez fuimos a hotel a Madrid y después de decirle a todo el mundo la alergia de mi hija, al final le pusieron magdalenas con huevo. No pasó nada grave porque mi hija no se fio del camarero y sólo la tocó con la lengua ( y ya tuvo bastante reacción pero no severa como cuento lo ingiere). Les pedimos los ingredientes y nos dijeron que no podían guardar todas las cajas. Total que al final siempre acabamos disgustados y hemos optado por no salir a comer de momento.

    • Silvia dice:

      Madre mía Pilar, ¡qué irresponsabilidad tan grande! De verdad que estas cosas no deberían permitirse. Los hosteleros no se dan cuenta de que no son caprichos nuestros y de que pueden liarla muy gorda con semejante falta de información. Lamento que tu hija tuviera que pasar por algo así 🙁

    • Silvia dice:

      Te entiendo, Pilar. Resulta realmente frustrante cuando se padece una alergia únicamente por lo que en casos de dos o más alergias alimentarias debe ser una situación realmente terrible.
      Ánimo!

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