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Con frecuencia he citado a la Doctora Cots y a su blog “No sin mi alergia”, como referentes informativos en el mundo de las alergias en general y las alergias alimentarias en particular. La sencillez y claridad de sus escritos a la hora de explicar lo que para muchos de nosotros puede resultar a veces un verdadero quebradero de cabeza, es algo que me fascina. Por eso, es un honor para mí tenerla hoy en mi blog como invitada respondiendo algunas de las dudas que con mucha frecuencia me planteais acerca de la APLV.

La Dra. Pilar Cots actualmente es Jefe de Alergia del Hospital Ruber Juan Bravo de Madrid. Aunque a ella le gusta ser presentada como médico y madre de un niño alérgico, ya que comenta siempre que una de sus mayores enseñanzas las ha obtenido ejerciendo de madre primeriza de su hijo. La calidad de vida de los alérgicos y las personas que los rodean es la meta fundamental en su día a día y conseguirlo es su mejor objetivo.

Entrevista

Doctora Cots

La doctora Cots en su consulta

 

  • Si se desea consumir bebidas vegetales: ¿Cuál sería la mejor alternativa para niños a partir de los 2 años de edad?

En un niño con APLV la mejor alternativa como bebida vegetal es la leche de soja. La soja es una importante fuente proteica y sus propiedades y nutrientes son los más parecidos a la leche de vaca. Como fórmula de sustitución constituye una buena opción ya que no tiene proteínas comunes con la leche de vaca y es muy bien tolerada.

  • ¿Y para madres que están dando el pecho a su bebé APLV y que por tanto deben retirar de su dieta la leche de vaca?

En el caso de ser madre lactante de un bebé con APLV mi recomendación es la dieta estricta sin proteínas lácteas y sustituir dichas proteínas en su alimentación por otras similares como pueden ser frutos secos. Generalmente desaconsejamos la administración de leche de soja por dos motivos:

  1. el principal es que es una proteína con un gran poder sensibilizante (capacidad de desarrollar alergia), por lo que podría originar la aparición de una nueva alergia en el lactante.
  2. El segundo motivo se basa en estudios que muestran la posibilidad de alteraciones hormonales en niños varones menores de dos años debido al estímulo estrogénico que posee este vegetal. Estos estudios no son concluyentes pero es preferible limitar su uso en estos casos.

Personalmente suelo recomendar una dieta variada retirando la PLV, sin ser estricta en lo que respecta a la soja, mientras no abusen de este tipo de leche (por ejemplo: pueden tomar yogures de soja entre otras cosas).

Es muy importante recordar a todas las madres lactantes con dieta estricta sin PLV que deben realizar una dieta rica en calcio o en su defecto añadir suplementos de forma pautada y controlada mientras dure esa restricción.

  • ¿Es recomendable la leche de cabra en la dieta de un APLV?

La leche de cabra no es recomendable en los APLV ya que contiene proteínas muy parecidas a las de la leche de vaca por lo que al ingerirla podrían originarse reacciones cruzadas; es decir, confundirse el sistema inmunológico de la persona alérgica debido a dicha semejanza entre proteínas y desencadenar una reacción alérgica. Por este motivo se desaconseja la administración de leche procedente de cualquier tipo de animal mamífero (cabra, oveja, yegua, camella, etc.) en los APLV.

  • ¿Qué relación existe entre la APLV y la alergia a la carne de ternera? ¿Cuál es el porcentaje aproximado de esta alergia cruzada?

Dentro de la leche de vaca existen diferentes tipos de proteínas capaces de desencadenar alergia, entre ellas las más conocidas y sensibilizantes son la caseína, la alfalactoalbúmina y la betalactoglobulina, pero también existen otras proteínas capaces de originar alteraciones inmunológicas tipo alergia, un ejemplo es la sero-albúmina bovina (BSA). La BSA está presente en la leche de vaca y también en alto contenido en la carne de vacuno, por este motivo los alérgicos a esta seroalbúmina bovina pueden desarrollar síntomas al comer carne de estos animales. Hay que decir que estas reacciones no suelen ser frecuentes ya que este tipo de proteína pierde capacidad alergénica cuando es sometida a altas temperaturas siendo tolerable su consumo para la persona alérgica. El porcentaje no supera el 10% de los alérgicos a PLV, y, como he comentado, no suele dar problemas de alergia al desnaturalizarse dicha proteína con la aplicación de calor durante su elaboración para el consumo.

  • Caso real: Madre que amamanta a su bebé diagnosticado de APLV no mediada por IgE. El pediatra le recomienda que para seguir dando el pecho con seguridad se retire de la dieta los lácteos, el huevo, la carne de ternera y la soja por el riesgo de alergias cruzadas. ¿Es justificable esta medida o resulta desproporcionada?

Esta pregunta no es fácil de responder, especialmente porque nunca se puede generalizar y menos en el caso de las alergias no mediadas, donde queda tanto camino por hacer. Lo más sensato en mi opinión es valorar con mucho cuidado la historia de cada niño y decidir de forma personalizada el plan a seguir. Generalmente yo suelo comenzar por retirar exclusivamente la PLV de la dieta y si mejora ya no habría que tomar más medidas dietéticas de exclusión. En el caso de no mejoría habría que valorar con cuidado el siguiente paso y tomar una decisión. Esto suele conllevar visitas frecuentes pero creo que son necesarias para no someter a la madre ni al niño a dietas demasiado estrictas.

Un caso especial son los niños con dermatitis atópica severa, en ellos la posibilidad de reacciones cruzadas y de sensibilización aumentan por lo que hay que valorarlo con más cuidado y detenimiento.

  • Leo cada vez con más frecuencia testimonios de gente que ante un exceso de mocos, flemas o infecciones respiratorias de repetición, dicen haber mejorado notablemente tras la eliminación de la leche. ¿Podría esconder esta mejoría, una APLV no diagnosticada? En caso afirmativo, ¿estos síntomas de mucosidad van exclusivamente ligados a la leche o a cualquier otro alimento?

La asociación entre el aumento de mucosidad y el consumo de leche de vaca desde el punto de vista científico no tiene fundamento, al menos hasta el día de hoy. Se han realizado estudios (científicos) donde no se encuentra ningún tipo de relación entre ellos. Leyenda urbana o realidad…es difícil de saber, pero lo cierto es que desde el punto de vista alergológico no estaría establecida ninguna asociación entre la mucosidad y el consumo de leche de vaca.

Hago especialmente un llamamiento para que no se retire la leche de vaca de la dieta de ningún niño que no lo precise. Últimamente me encuentro en la consulta con padres que llegan a este extremo para evitar o prevenir el desarrollo de alergia o intolerancia en niños perfectamente sanos que podrían ingerirla sin problemas.