Decoraciones infantiles de tartas: Tarta fondant

Y tras los anteriores post en donde os hablé sobre las tartas de chucherías o de aquellas decoradas con juguetes, hoy os traigo un clásico: las tartas fondant.

El fondant es una pasta blanca a base de azúcar y agua que decora el bizcocho. Se puede encontrar en tiendas de repostería o chucherías aunque también hay diversas recetas en Internet para hacerlo uno mismo. Si queremos dar colorido a nuestra tarta, podemos mezclar el fondant con colorantes alimentarios pero también venden fondandt de colores y así nos evitaríamos este tedioso paso.

Normalmente el fondant no lleva leche en su composición, aunque he encontrado algunas marcas que sí contienen trazas.

Decorar con fondant es laborioso y viene a ser similar a modelar plastilina. Eso sí, hay que tener en cuenta que es una pasta que pesa mucho por lo que no todos los bizcochos son aptos ya que pueden romperlo a causa del peso.

Trucos para hacer una tarta fondant

  • Como he comentado antes, el fondant es una pasta de azúcar por lo que debemos tenerlo en cuenta a la hora de hacer el bizcocho o de rellenarlo. Un bizcocho o un relleno demasiado dulce puede hacer que nuestra tarta quede realmente empalagosa
  • Podemos hacer una tarta simple o de varios pisos. Para empezar, yo recomiendo que sea simple y optemos por la clásica receta de bizcocho genovés hecha en un molde alto.
  • Una vez hecho el bizcocho, tenemos que cortar la capa superior con ayuda de un cuchillo para que quede completamente liso y nivelado.
  • Os aconsejo que rellenéis el bizcocho para hacerlo más jugoso. A mí me gusta rellenarlo con mermelada de fresa frambuesa. Personalmente, creo que combina muy bien con el sabor del fondant
  • Antes de colocar el fondant, tenemos que elaborar la pasta “pegamento” que hará que el fondant quede debidamente sujeto al bizcocho. Hay varias recetas en Internet sobre ello.
  • Para colocar el fondant, nuestro bizcocho con su masa “pegamento” tiene que estar muy frío. Os recomiendo que os ayudéis de un rodillo en donde envolváis la capa de fondant y así os sea más fácil manejarlo e irlo estirando poco a poco sobre el bizcocho.
  • Una vez colocado el fondant necesitaréis de paciencia y tiempo para ir alisándolo todo, dejando la tarta libre de grumos e imperfecciones e ir cortando los sobrantes.
  • Una vez forrada la tarta llega la hora de la decoración. Podéis modelar el fondant como si de plastilina se tratara y hacer las figuras o motivos que deseéis. Aunque si queréis una decoración sencilla, os recomiendo que os ayudéis de cortadores de pastas con diferentes formas (corazones, formas geométricas, siluetas…).

Realmente la tarta fondant es muy laboriosa de hacer. Requiere de mucho tiempo y maña y no siempre se obtiene un resultado perfecto. Pero sin duda os animo a probarlo y a lanzaros, de inicio, con un diseño sencillo. ¡Os aseguro que la carita de sorpresa de vuestros niños al ver su tarta de cumpleaños hará que todo el esfuerzo haya merecido la pena!

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